Empieza por el problema operativo.
Define dónde llega la conversación, qué información necesita el equipo y quién es responsable de la siguiente decisión. Así la tecnología no oculta un proceso poco claro.
Descubre cómo aplicar alternativas a driptell y comparativas sin separar la conversación del cliente, del responsable ni de la siguiente acción.

Define dónde llega la conversación, qué información necesita el equipo y quién es responsable de la siguiente decisión. Así la tecnología no oculta un proceso poco claro.
Conecta el canal con la identidad del cliente, los datos necesarios, las reglas de asignación y la entrega a una persona. Mueve solo la información que ayude a tomar la siguiente decisión.
Prueba un recorrido normal, datos incompletos, un evento duplicado, un fallo de integración y la entrega a una persona. El equipo debe entender qué ocurrió y por qué.
Define qué puede ejecutar la automatización o la IA, cuándo debe intervenir una persona y qué contexto recibirá al hacerse cargo.
Un recorrido real, los canales utilizados, la fuente fiable de datos, las reglas de propiedad y escalado y un resultado que pueda medirse.
Sí. La persona recibe la conversación, los datos recopilados, las acciones anteriores y el contexto relevante del cliente.
Mide el tiempo hasta el responsable correcto, la integridad de los datos, el siguiente resultado y los errores o entregas que necesitan revisión.
Continúa la historia del cliente
Trae los canales, las reglas y los sistemas de tu equipo. Revisaremos el flujo, los límites y el resultado esperado.